Una representación de la Asociación de Familias de Acogida de Navarra (Magale), integrada por Helena Escalada, María Jesús Sádaba y Paula Vigor, ha participado esta mañana en una sesión de trabajo en el Parlamento de Navarra con motivo de la reciente celebración del Día Mundial del Acogimiento Familiar el pasado 31 de mayo.
La presidenta de Magale ha manifestado que si bien en 2013 había 150 familias acogedoras, ahora son 300, «nunca ha habido más en Navarra». «Estamos creciendo discretamente y casi por casualidad, porque no se hacen grandes campañas como tendrían que hacerse», ha expuesto, al tiempo que ha añadido que «385 niños y niñas viven bajo tutela en Navarra, en acogimiento familiar».
Escalada ha defendido que en Navarra «hay muchos niños y niñas creciendo en institución», y «los niños necesitan vivir con su familia, necesitan vincularse con su padre y con su madre de origen; que pasen a acogimiento familiar solo los estrictamente necesarios».
Tras señalar que «la intervención con familias y menores en riesgo en Navarra está por encima de los 2.000 niños que están siendo protegidos», Escalada ha comentado que están «convencidos» de que «las familias de acogida tenemos que dar un paso adelante para cambiar este sistema». «En Navarra se hace un esfuerzo tremendo y vamos bien», ha dicho.

Ha expuesto que en el informe del Defensor del Pueblo «se denuncia la falta de dotación presupuestaria específica para la prevención, tanto en servicios sociales como en equipos especializados», así como que «la mayoría de los recursos económicos se destinan a medidas reactivas y no preventivas». «Hay que ir a la prevención y la prevención es la mejor medida», ha afirmado, para añadir que «por eso se recomienda presupuestar y visibilizar los programas preventivos como un área estratégica en sí».
Escalada ha relatado que un «dato bueno en Navarra es que el 40% de los acogimientos temporales, en los que se prevé una vuelta con la familia, de hecho retornan con la familia, y la familia de acogida hace ese acompañamiento junto con los servicios de acogimiento familiar del Gobierno de Navarra para que pueda retornar con su familia de origen».
No obstante, ha señalado que «una vez retorna vemos esa escasez de apoyo; es un momento difícil cuando el niño, por desamparo, ha salido de su familia biológica y vuelve a retornar, es un momento de UCI, de mucha vigilancia y de mucho apoyo, se tiene que cuidar mejor de lo que se cuida».
Elena Escalada se ha referido al estudio Omnibus de estadística poblacional en Cataluña, que preguntó sobre el acogimiento familiar, y que determinó que «el 80% de la población catalana dijo que no se conocía el acogimiento». Tras explicarlo, ha dicho, el 45% de los encuestados decía que «no podía dedicar tiempo, pero el 9% dijo que sí quería acoger en su casa». «Con un 9% cubrimos totalmente la necesidad navarra, con mucho», ha afirmado, por lo que ha pedido en el Parlamento que ayuden a difundir esta realidad. «Hay muchas familias que quieren dar el paso», ha manifestado.
Ha explicado que desde el 2019 también se cuentan los niños y niñas que están en acogimiento, no solo las familias y ha precisado que «385 niños y niñas viven bajo tutela en Navarra, en acogimiento familiar».
Ha indicado que «es un buen dato que haya la mitad de familias extensas -acogedoras dentro del propio ámbito familiar- y la mitad de ajenas» porque «como hay otros 375 niños viviendo en centros, hay que buscar que esos niños salgan». «La marca de ajena tiene que ir subiendo, no es malo, al revés», ha explicado.

Sobre los niños atendidos en urgencia, ha comentado que si en 2020 había 11, «en 2024 hay 28 niños atendidos en urgencia». «Es el salto más grande. Históricamente, había 4 o 5 familias en urgencia y ahora están más de 10 familias en urgencia, un dato buenísimo», ha comentado.
En cuanto al coste estimado, según el informe del Defensor del Pueblo, de lo que cuesta a los navarros atender bien a los niños bajo tutela, en acogimiento familiar anual, «son 15.000 euros, contando la prestación económica que se da a las familias de acogida y los apoyos que tenemos». «En cambio un niño en acogimiento residencial de media lleva un coste de 75.000 euros», ha dicho, para señalar que «no hace falta más dinero, sino que un niño que pasa de acogimiento residencial a familiar libera 60.000 euros para poder hacer campañas, para poder apoyar mejor a las familias y demás…».
Puedes ver la comparecencia íntegra en este enlace.