Asociación de Familias de Acogida de Navarra
Harrera Familien Nafar Elkartea

Un día en la granja

Las familias socias de Magale se calzan las botas para pasar juntas un día en la granja. Casi una veintena de personas han disfrutado de una visita a la granja de la Ultzama.

Uno de los objetivos de la asociación es crear redes y lazos de apoyo entre todas las personas asociadas para generar una comunidad fuerte de acogedores y acogedoras en Navarra. Para conseguirlo, Magale organiza múltiples actividades de ocio en las que se suele poner la mirada en los más pequeños del hogar.

La Granja Escuela de la Ultzama, un espacio rodeado de naturaleza y tradición, ha sido el último destino elegido por Magale para descubrir de manera divertida cómo se vive en un entorno rural. Además del contacto directo con los animales, la visita a la granja incluyó un taller de fabricación de cuajada natural que convirtió la jornada en una suculenta experiencia gastronómica.

Lorena Burriel-Catalán, disfrutó de la jornada y nos lo contaba así….

Hoy, sábado 14 de marzo, varias familias de la Asociación del Magale hemos disfrutado de una excursión muy especial a la Granja Escuela de Ulzama. En total, cerca de una veintena de personas, entre niños, niñas y adultos de distintas edades, hemos compartido una mañana llena de aprendizaje, convivencia y diversión.

Durante la visita hemos podido conocer la historia de la granja y descubrir el pasado y presente de muchos de sus animales, varios de ellos rescatados. Los más pequeños han disfrutado especialmente pudiendo dar de comer a los animales y conocer de cerca a unas adorables cabritas recién nacidas hace apenas una semana.

La jornada ha continuado con un taller de elaboración de cuajada, que ha terminado, con una deliciosa degustación de cuajadas y quesos. Aunque la granja no produce su propia leche, trabajan con leche de granjas cercanas para elaborar sus productos, manteniendo un fuerte vínculo con el entorno rural. Además, la granja funciona como empresa de inserción social, lo que hace que el proyecto tenga aún más valor.

Aunque el tiempo no nos ha acompañado demasiado, el buen ambiente, la alegría y el espíritu positivo del grupo hicieron que la mañana fuera igualmente fantástica.
Para cerrar el día, hemos compartido todos juntos una comida casera espectacular, mientras los niños y niñas jugaban, los mayores aprovechábamos para charlar y ponernos al día.

Sin duda, una jornada maravillosa de convivencia, aprendizaje y naturaleza que recordaremos con mucho cariño.

Lorena Burriel-Catalán, mamá de acogida de dos pequeños granjeros.